¿Cuantas veces has intentado explicar una cosa que crees conocer y te has dado cuenta que realmente no sabes de lo que estás hablando? 

Einstein dijo: “Si no lo puedes explicar de forma sencilla, es que no lo has entendido  bien” y en GoFood® no podemos estar más de acuerdo con el genio de cabello  alborotado; así que en honor a su memoria, te explicaremos sin complicaciones lo que  debes saber sobre el azúcar, cómo afecta tu salud y cómo garantizar una alimentación  saludable. 

Empecemos por el principio. 

¿Qué es el azúcar? 

Podríamos darte una clase de química orgánica pero si lo hacemos terminaríamos  complicando lo que pretendemos hacer simple, por lo tanto, a efectos de este articulo  definiremos al azúcar (o los azucares) como una clase de combustible, es decir, es  energía que hace funcionar tu cuerpo y cerebro. 

Pero cuando hablamos de energía, no hablamos exclusivamente de azúcar pues  nuestro cuerpo obtiene energía de frutas, harinas, verduras y grasas, es decir, nuestro  cuerpo es capaz de convertir otras sustancias en energía. 

Si es combustible, entonces ¿Por qué dicen que es mala? 

El azúcar es necesario para nuestro funcionamiento pero así como hay combustibles  mejores y peores, hay mejores y peores maneras de obtener energía. Es decir, imagina  que la grasa es leña que alimenta una hoguera, los hidratos de carbono son gasolina y el azúcar procesado es pólvora que produce un estallido de energía casi incontrolable y  por lo general, inútil.

 

El cuerpo humano extrae lo que necesitamos para funcionar de los alimentos que  consumimos; en nuestros orígenes no existía la abundancia de alimentos de ahora así  que nuestra tendencia natural es aprovechar al máximo los alimentos y almacenar  energía para tiempos de vacas flacas, esa energía la almacenamos en forma de grasa. 

Nuestra sangre es la encargada de llevar la energía a las células que la necesitan, pero la cantidad de azúcar (glucosa) en la sangre debe ser la adecuada pues el exceso o la  carencia traen graves consecuencias; ese equilibrio se mantiene gracias a la insulina que se produce en el páncreas. Y aquí está el detalle, el equilibrio es frágil y debemos  cuidarlo. 

Volviendo a la analogía, el exceso de azúcar es como si a un coche le pusieras un  poquito de combustible de muy alto octanaje, seguramente aumentará su potencia,  pero si lo haces mucho, dañará el motor. En el caso contrario, si no tienes combustible o muy poco, dejará de funcionar.

Creo que entiendo, entonces: ¿Qué debo hacer? 

Ahora que sabemos que necesitamos energía para funcionar correctamente  debemos entender de donde sale. Digamos que el cuerpo tiene a su disposición  varios combustibles y selecciona cual usar según la facilidad para procesarlo, de  tal manera que primero consumiremos el azúcar, luego los hidratos de carbono,  la grasa y por último, los músculos. 

La tendencia natural del cuerpo es almacenar energía en forma de grasa,  mantener un equilibrio entre las energías que consumimos y las que gastamos es ideal pues si consumimos un exceso de calorías acumularemos grasa y en caso  de consumir menos de las requeridas, tendríamos pérdida de grasa en principio  y en caso de no aumentar la ingesta, músculo. 

Hasta aquí todo suena muy sencillo, pero viene la complicación; nuestros  instintos. Después de millones de años muchas veces nos controlan instintos que ni siquiera sospechamos. Heredamos de nuestros ancestros un sistema de  recompensas que nos premia por hacer cosas para sobrevivir, como por ejemplo, comer. Si comes te sientes bien, y muchas veces si comes cosas dulces y  grasosas, te sientes mejor. 

Ya, pero aún no contestas: ¿Qué hago? 

En primer lugar, conocer tu cuerpo. Debes ser consciente de que tu cuerpo tiene necesidades de energía ajustadas a tu actividad física, contextura, masa  muscular y metabolismo; lo ideal es mantener una dieta que te permita cumplir  tus requisitos energéticos sin excesos o grandes carencias. 

También debes conocer lo que comes. Ya hemos hablado que obtienes energía  de prácticamente todas las comidas y eso está bien, pero es necesario mejorar  tu dieta para evitar alimentos sin valor nutricional, la idea es comer azucares que aporten algo más que energía pura. 

Sustituye alimentos. Muchos alimentos tienen cantidades insospechadas de  azucares que ingieres sin querer, de hecho, la mayoría de los productos  procesados son bombas de azúcar disimuladas. Productos como el ketchup o el  tomate frito tienen grandes cantidades de azucares agregados y mejor no  hablamos de la bollería industrial o los refrescos. Prueba sustituir estos alimentos ultraprocesados por opciones más sanas como los snacks proteicos y el ketchup sin azucares agregados de GoFood®

Controla tus instintos. Debes ser consciente del mecanismo de recompensa que  te premia por comer esa tarta de chocolate con relleno de chocolate y cobertura de chocolate a las seis de la tarde. No es necesario que abandones todos los  placeres de la vida y vayas a vivir a una cabaña en el bosque, pero tomar  consciencia de cómo funcionas evitará que el cavernicola de tu cabeza te  obligue a comer 5 porciones de esa tarta de chocolate tan rica en la que estás  pensando. 

Más mercado, menos supermercado. Los alimentos ultraprocesadores están  llenos de azucares ocultos y conservantes, intenta preparar tus comidas con  ingredientes naturales y así, evitar consumir un exceso de azucares que puedan  dañar tu salud.

Para concluir, con este articulo intentamos explicar de una manera simple un  proceso muy complejo y somos conscientes de sus limitaciones. Si quieres saber más, comenta, danos tu opinión y sugerencias, en GoFood® nos pondremos  manos a la obra para crear contenido didáctico que aclare tus dudas.